El Norte publica el sentir de la presidenta del Consejo de Directores de MARCO, Nina Zambrano…
“No sé por qué muchos de los gobernantes piensan que la cultura no tiene importancia. ¡Sí tiene! La cultura no es nada más exposiciones, es música, es poesía, es baile, es un sinfín de cosas que ayudan al espíritu y ahorita la gente está desesperada, está triste”, dice Zambrano en entrevista con EL NORTE.
Para ella, el 2010 es ideal para llevar la cultura al público regiomontano.
“Hay que hacer cosas masivas en donde la gente disfrute y tenga un rato para estar feliz, y eso seguramente nos va a ayudar a todos”, reflexiona.
Zambrano prepara un proyecto de musical, aparte de las exposiciones de rigor, del que prefiere no revelar detalles.
“Yo lo quiero hacer masivo. Vamos a ver si puede tener eco entre los gobernantes, para poder empezar a hacerlo alrededor de abril del año que viene”.
Zambrano celebra que a pesar de los malos augurios para el 2009, sobre todo en materia económica, Marco tuvo uno de sus mejores años, ya que se combinaron dos exposiciones aceptadas por el público (“Antony Gormley” y “Pixar: 20 años de Animación”), que sobrepasaron los 362 mil 389 visitantes, cifra récord del espacio.
“Cada vez se nos hace más fácil que la gente apoye proyectos, porque ven que sí resulta, que estamos haciendo cosas serias. Nosotros no estamos jugando, estamos tratando hacer un planteamiento interesante y pensado”, enfatiza.
Sra. Zambrano es triste, pero es real. Al gobierno actual le preocupa “ganarse” al pueblo con domingos de metro gratis y con estadios de futbol. Y lo hace por que ese es el gobierno que elegimos y el que merecemos. La Macroplaza se llena de personas con un triunfo de los equipos locales, y no con gente hambrienta de conocimiento que abarrota los museos.
Pero así somos felices, con una televisión peleada con la educación, con una radio que restringe espacios a la música clásica para llenarla de música grupera, con una ciudad con una cartelera teatral de media pagina del periódico, pero con páginas enteras solicitando un estadio. Ahí es donde el gobierno sabe invertir.