En el recinto legislativo de San Lázaro se realizó un simulacro de sismo. Pero este fué en un formato singular…
Fue un simulacro “VIP” exitoso, sólo para los diputados federales, asesores y reporteros. Los más de 500 trabajadores de limpieza, cientos de secretarias y personal que labora en las áreas de talleres, fotocopiado y mantenimiento no fueron convocados, ni avisados.
“Es sólo para diputados”, señalaba personal de las direcciones de Protección Civil y Resguardo y Seguridad, cuando la alarma sísmica empezó a sonar al filo de las 13:00 horas en el recinto legislativo de San Lázaro.
Incluso, secretarias, choferes y personal de limpieza de la empresa “Alfa Sol” que intentaban sumarse al éxodo simulado eran frenados por un retén de trabajadores de seguridad, bajo el argumento que era sólo un operativo para los legisladores.
“Y si fuera real el sismo… qué… aquí nos morimos”, reclamaba una trabajadora parlamentaria.
El personal de limpieza, con sus overoles azul rey, fue completamente ajeno al ir y venir de los legisladores, a las sirenas, a los cascos, a los chalecos verde flourescente y altavoces que daban el parte del sismo simulado.
“A nosotros ni siquiera nos avisaron, estábamos limpiando baños y nos asustamos porque pensamos que de verdad estaba temblando”, dijo una señora de la tercera edad, que labora para la empresa outsourcing que realiza las labores de aseo en San Lázaro.
En el basamento, la zona más peligrosa de la Cámara de Diputados, ni siquiera se escuchó la sirena, “ni tampoco nos avisaron del simulacro”, lamentaron trabajadores de talleres e imprenta.
También en los restaurantes “Los Cristales” y ‘La Terraza’, los meseros y comensales, la mayor parte invitados en San Lázaro, algunos de ellos alumnos de escuelas y un grupo de indígenas que acudieron a un foro, desconocían del simulacro, sólo promocionado entre los diputados y los repoteros.
Y no importande que haya sido a mediodía, los legisladores ya no regresaron a trabajar…