Este es el relato y la imagen de una foto que no llegó a las salas de prensa y el por que…

Un sobreviviente del terremoto en Chile carga a su perro el cual rescató de su casa en ruinas.
“Tómame una foto con mi perro”, el sobreviviente pidió. La tomé y noté que su rostro mostraba un tremendo dolor. “Perdí mi casa, el mar se llevó a mi hijo y a mi esposa, y esto es todo lo que tengo. No puedo dejar el perro aquí. Era de mi hijo”. Hace una pausa. “Encontré a mi esposa (viva), pero mi hijo aún está perdido.” Antes de que terminará de hablar, bajé mi cámara y lloré. Caminé junto con él pensando que decirle para aminorar su pena, pero solo hubo silencio.
Nunca mandé esta pobre foto mal enfocada. Todo lo que implica un buen material de un buen fotógrafo no aparece en la misma, por eso no fué seleccionada. Fué tiempo después cuando me di cuenta que la tristeza en el rostro del hombre mal enfocado con su mascota aún transmite el dolor y la devastación aun a pesar de la pobreza de la técnica fotográfica.
No es una buena foto en su técnica, pero creo que es la mejor que tomé.
Me siento afortunado de que esta persona fué la única que me encontré que sufrió la muerte de un ser querido. Quiero creer que no nos encontraremos de nuevo caminando por las calles de Constitución ya que encontró a su hijo.
La foto no llegó a la agencia informativa, pero es la que permanece en mi mente después de 3,645 clicks de mi cámara.
Chile: The earthquake picture I never sent