EA Sports nos quiere chingar.
En octubre pasado llegó a las tiendas el juego FIFA 10. Recuerdo una gran campaña que incluía a Cuauhtemoc Blanco para celebrar el lanzamiento. Eso aquí en México. En otros países me imagino que también contrataron a jugadores de la portada.
En los próximos meses (o semanas, no sé) veremos el juego del mundial en las tiendas. En México cada juego llega a costar MX$1.000.
No dudo en que EA Sports se gasta cada uno de los pesos que le entregamos. La pregunta es ¿en qué? ¿En pagarle a Cuauhtemoc Blanco por una firma de autógrafos en el DF?
Seamos sinceros, para un juego como del mundial, dudo mucho que se esté invirtiendo en desarrollo de software. El juego del mundial es solo una adaptación del juego FIFA10. Incluso, muy probablemente el FIFA11 sea una mejora del ya mencionado FIFA10.
Sin embargo, contenidos descargables (DLC) son más populares cada día. Es muy fácil descargar extensiones para juegos. Más fácil y más barato. Además, una persona que tenga una consola de última generación, seguramente tendrá la posibilidad de conectarse a internet.
Los DLC son solo un ejemplo de como EA podría distribuir nuevas entregas sin tener que invertir en grandes campañas de marketing, que incluyen a jugadores que cobran millones.
De esta manera se ahorrarían la distribución de un medio físico, que por si fuera poco, será obsoleto en solo unos meses.
Y lo peor es que EA ha paga a la FIFA por la exlusiva del uso del nombre FIFA, de muchas ligas y nombres de estadio, dejando así en el camino a otros juegos como Pro Evolution Soccer, que bien podrían hacerle la competencia.