Pues existe un proyecto que planea lograrlo…repito, sin morir en el intento…
Esto podría ser una realidad si se concreta un proyecto urbanístico que pretende implementarse en la Ciudad.
Actualmente se diseña un modelo de regeneración urbana del centro metropolitano, desde el Centro de Monterrey hasta el Obispado, dijo Gabriel Todd, subsecretario de Desarrollo Sustentable.
“(Se pretende) crear vías de comunicación peatonal entre la Macroplaza y el Obispado.
“La intención es que nuestros hijos pudieran irse caminando o en bicicleta desde Fundidora hasta el Obispado”, dijo el funcionario.
El proyecto, al ser muy ambicioso, se planea por etapas, comentó.
El Plan A, precisó, consiste en “hermosear” las calles: quitar postes y autos y hacer vías peatonales sin afectar lo establecido, sólo para darle otra dinámica al centro de la Ciudad, señaló Todd.
El plan B, por su parte, contempla dar estímulos a la vivienda, donde los vecinos por manzana se pondrían de acuerdo para tomarlos y cambiar el uso de suelo.
Se fomentaría la alta densidad en el centro metropolitano, expresó, y en forma paralela, las mismas viviendas darían el espacio en banquetas y calles para dar esta conectividad.
El funcionario señaló que actualmente trabajan en la elaboración de los esquemas que se utilizarían para otorgar estos apoyos.
“Por ejemplo, qué estímulos para la vivienda vertical podrían darse para que a los inversionistas, o a los dueños actuales de los predios, les interese cambiar el giro que tienen para montar las viviendas en un nuevo proyecto de inversión”, señaló.
Sin precisar la ruta o el trazo que seguiría la conexión que se pretende lograr, Todd manifestó que dependerá de la participación de la ciudadanía.
Para concretar el proyecto, el subsecretario dijo que ya se tuvo un primer acercamiento con el Municipio de Monterrey y en las próximas semanas empezarán a trabajar juntos en cómo lograrlo.
Como me gustaría que este proyecto tuvieron las mismas “luminarias” que la realización de un estadio. Me preocupa que las buenas intenciones se topen con el analfabetismo cultural que padecen la mayoria de los automovilistas en Monterrey. Ya que en lugar de ser algo saludable se podría convertir en un deporte extremo



